
Después del viento y la lluvia la naturaleza amaneció de cara lavada.Y mis rosas resistieron. Ya dije que me encantan las rosas. Son como nosotras, las mujeres, fuertes, resistentes, hacen la "pata ancha" al frío, al calor, mientras perfuman y siguen siendo hermosas. Sin dejar de reconocer la belleza de esa pequeñisima flor del poroto menudo (rico para ensaladas y guisitos de arroz) Y mi limonero, que con cada ventarrón pierde un gajo porque está muy cargado, pero esta vez aguantó. Como dice Luis Pezetti ( creo que está mal escrito)"
Si tu boquita fuera de limón verde, yo me la pasaría muerde que muerde"
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