En un mes el Hum ha cubierto lo que queda del antiguo monte, el bañado se va llenando y con las lluvias de primavera seguramente en diciembre ya habrá alcanzado ese "luminoso estado" al decir de Enrique. Personalmente, San Gregorio de Polanco tiene una luz muy particularl en otoño y ahora, en septiembre, antes del mundanal ruido.






