lunes, 25 de noviembre de 2013

Secretos




     Hay libros que suelen estar al alcance de la mano y no los lees. No sabría explicar el motivo. Me pasó con Una Casa de secretos, de Paula Bombara.  El libro es de Victoria pero me lo pasó Débora,  yo creo que hubo por ahí otras manos intermediarias: las de Rosa. Anduvo dando vueltas por el living y el comedor. Yo le miraba la tapa y veía mensajes subliminares. Segundas y terceras intenciones, suelo decir. Anoche lo encontré sobre mi mesa de luz.”Venga” le dije, hoy es el día, o mejor, la noche. A las tres de la mañana estaba terminado. Fui leyendo desesperada, abriendo puertas y puertitas y descubriendo secretos más allá del libro. Cuando terminé tenía la certeza de haber visto el rostro de Odile antes de conocer su historia. Rápido! a la biblioteca, en camisón. Encendí luces, desperté a los gatos, encontré el libro de Luis Pierard sobre la vida trágica del “pintor afiebrado”, pero nada. Después me zambullí en las 460 páginas de Las cartas…, un libro coordinado por Julio E. Payró, editado en Bs.As., un tesoro que fue de mi suegro. Nada ¿Dónde estás, Odile? El último, uno pequeño con reproducciones de sus pinturas. Tampoco. Pero mientras buscaba  vi a Arlés, la Arlés de la juventud de Odile, sus paisajes, sus puentes, sus campesinos, su vida nocturna.
     

Bombara, Paula.Una casa de secretos. Ediciones SM para su Colección El Barco de Vapor.Buenos Aires, 2012. Premio El Barco de Vapor.


Tenía 36 años cuando pintó este autorretrato."Ya no puedo dejar de ver sus pupilas agrandadas en cada rostro que miro, la sombra rojiza cubriendo sus mejillas como los campos de trigo sacudidos por el viento en primavera" (1)



 "Desde nuestro carruaje lo vi,con su ropa de pordiosero, sus pasos temblorosos, sus pinceles, sus telas, su indudable carácter de pintor afiebrado. Se dirigía hacia los campos."(2)

 "Y él estaba tan ajeno a todo, tan ensimismado, que pude descansar mi postura siempre alerta, curvé mi espalda, relajé los brazos.(...) Le sonreí.(...) No quería alterar su trabajo con mi presencia, así que
rogué a Dios hacerme traslúcida y así fue."(3)





Sobre la madrugada, en la web,  la encontré. Más allá de los secretos de Odile yo supe  otro. Supe que no habías sido traslúcida para él, como pretendiste. Algún investigador dirá: -Ese cuadro fue pintado dos años antes, no coincide con la fecha del diario. ¿Y a mí…qué? Tengo la edad suficiente para creer lo que se me antoja. Paula Bombara: gracias por escribirlo.  Débora: gracias por acercarme el libro. A cambio les dejo estos regalitos, a ti y a las dos de Losocho.

(1) Bombara, Paula. Una casa de secretos. Ediciones SM. Bs. As. 2012. pág.167 
(2) Bombara, Paula. Una casa de secretos. Ediciones SM. Bs. As. 2012. pág.168 
(3) Bombara, Paula. Una casa de secretos. Ediciones SM. Bs. As. 2012. pág.170

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